Probando el rico culo de la mujer de su hermano
Ya le hacía raro que la rubia constantemente le estuviera sonriendo. Básicamente al principio se explicaba por las ganas que ella tenía de encajar en la familia. Pero luego se dio cuenta que algo más allá está planeando. Y es que al saber que es una zorra y que lo único en lo que ella piensa, es en el placer de su cuerpo. Y llegando a esa conclusión, entonces no tiene más que hacer, que dejar que ella le haga una mamada y luego de darse gusto con ese coño tan hermoso que tiene, es el momento de estar probando el rico culo de la mujer de su hermano. Porque es algo que no se puede perder.